Página 66 de 99

¿Dónde está Dios?

Dónde está Dios

Ante el panorama tan desolador que estamos viviendo en España y en el mundo con la propagación de este virus, que se ha llevado por delante ya tantas vidas y ha roto tantas familias y tantos sueños, podemos caer en la tentación de enfadarnos con Dios.

Y podemos también caer en la tentación de acusarlo de permitir tanto dolor, de su inacción, de sus silencios y de su ausencia. ¿Cómo es posible que no nos escuche? ¿Cómo es posible que no atienda nuestras súplicas? ¿Se puede saber dónde está Dios, ahora que tantísimo lo necesitamos? ¿Nos ha dejado, acaso, abandonados a nuestra suerte?

Leer más → ¿Dónde está Dios?

Hacia una nueva sociedad

Estamos viviendo unas circunstancias muy complicadas. A nivel individual y también como sociedad. Para frenar la expansión del Covid – 19 el gobierno se ha visto obligado a decretar el Estado de Alarma; hemos cerrado colegios, oficinas, comercios, iglesias, cines y museos; hemos cancelado las Fallas, las procesiones de Semana Santa, la Feria de Sevilla o los Sanfermines y hemos comenzado a vivir de puertas adentro, confinados en nuestras casas. Algo absolutamente contrario a nuestras costumbres y a ese carácter español tan de calle, tan de cervecitas, tan de amigos, tan de bares, tan social y tan nuestro.

Leer más → Hacia una nueva sociedad

Encontrando el equilibrio

Equilibrio

Todas las personas atravesamos etapas dulces en nuestra vida: etapas en las que nos sentimos socialmente muy bien aceptados, etapas de éxito académico o profesional, etapas en los que nos sentimos muy queridos, etapas en las que disfrutamos mucho de la vida, etapas en las que nos sentimos creativos, etapas en las que nos sentimos valientes, etapas en las que nos comemos el mundo o etapas en las de, de una u otra manera, sentimos que triunfamos.

Leer más → Encontrando el equilibrio

Querer hasta el extremo

Pasión

Todos nosotros, incluso las personas que están más avanzadas en el camino de amor, nos equivocamos, nos dejamos envolver por los espejismos del mundo y caemos en tentación. Y cometemos también un sinfín de pecados de omisión -muchas veces sin ser demasiado conscientes de ello- por no estar atentos a lo que pueden ir necesitando las personas que van pasando a nuestro lado en el camino de la vida.

Pecar nos ayuda, por otro lado, a tomar conciencia de lo vulnerables que somos. Y nos fuerza a aprender a levantarnos tras las caídas, a reconocer nuestras faltas y a pedir perdón al otro cuando le fallamos.

En justicia ninguno seríamos merecedores del amor de Dios. Pero tenemos el inmenso privilegio de que Dios no nos quiere porque nosotros nos lo merezcamos. No. Afortunadamente no es generoso con nosotros por nuestros méritos. Nos quiere porque es Padre y nos tiene un amor infinito. El grande es Él. Siempre Él. E igualmente Jesús.

Leer más → Querer hasta el extremo