Alegría cristiana

Alegría cristiana en medio del dolor

La alegría cristiana es una imagen que a veces no termina de convencer demasiado. Parece que los creyentes estamos llamados a estar siempre serenos, siempre optimistas y siempre fuertes. Como si la Fe fuese una especie de escudo que nos protegiera del dolor, de la tristeza o de las dificultades.

Pero basta mirar la vida real para darnos cuenta de que esto no es así. Los creyentes también nos cansamos, nos preocupamos, sufrimos pérdidas, sufrimos decepciones, nos agobiamos y atravesamos momentos de oscuridad. La Fe no elimina las dificultades ni elimina la fragilidad humana. Y no nos convierte, por tanto, en personas inmunes al sufrimiento.

Entonces, ¿qué significa eso de la alegría cristiana?

Leer más → Alegría cristiana en medio del dolor
Sed perfectos

Sed perfectos

Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial

Evangelio Mateo 5, 48

En una primera lectura de esta invitación podemos sentir que desde el Cielo se nos pide algo que no podemos dar. Un imposible tan inalcanzable, que nos hace pensar en tirar la toalla antes de empezar. ¿De verdad nos invita Jesús a que seamos perfectos como Dios Padre?

Leer más → Sed perfectos
Redescubriendo la Cuaresma

Redescubriendo la Cuaresma

Ya empezamos a adentrarnos en la Cuaresma. Casi sin darnos cuenta, ha pasado un año y el calendario litúrgico nos ha conducido de nuevo ante estos cuarenta días que suenan a conversión, a esfuerzo, a preparación.

Si nos despistamos, es fácil que vivamos estos días con el piloto automático. Y que una renuncia, algún pequeño sacrificio o ir a alguna celebración especial, nos resulten suficientes para que sentir que cumplimos con ella.

Pero la Cuaresma no es un un trámite espiritual anual. No es un paréntesis religioso dentro de una vida que después seguirá igual. Es una invitación a volver a lo esencial.

Leer más → Redescubriendo la Cuaresma
Vivir la Fe en tiempos de hiperproductividad

Vivir la Fe en tiempos de hiperproductividad

Vivimos en una época en la que medimos casi todo en resultados. El valor de una persona parece estar ligado a lo que produce, a lo que consigue, a lo rápido que avanza o a la cantidad de cosas que es capaz de hacer. Sin darnos cuenta, esta forma de mirar, más propia de la vida profesional, se ha terminado colando en espacios donde no debería tener cabida entre los que, sin duda, se cuenta la vida espirtual.

Y así, muchos de nosotros, vivimos la Fe con esa misma lógica del rendimiento. Y sentimos que deberíamos rezar más, sentir más, ser más activos o mejorar más rápido. Y, cuando no conseguimos las metas que nosotros mismos nos ponemos, aparece la frustración, la culpa o la sensación de estar fallando en algo importante. Y no acabamos de comprender que la Fe no debe convertirse en otra exigencia más dentro de una vida ya llena de presión. La Fe está ahí para sostenernos y para dar sentido a todo.

Leer más → Vivir la Fe en tiempos de hiperproductividad