Compararnos menos, agradecer más
Muchos de nosotros tenemos tendencia a compararnos con los demás. Comparamos cómo estamos, lo que tenemos o lo que hemos conseguido. A veces sin darnos cuenta. Otras veces de forma bastante consciente. Y casi siempre salimos perdiendo.
Porque siempre hay alguien que parece estar mejor. Más organizado, más feliz, con una vida más resuelta, con una Fe más firme, con relaciones más fáciles. Siempre hay alguien que llega a todo, que sonríe más, que parece tenerlo todo en su sitio.
Pero la comparación suele tener algo de trampa. Porque no comparamos realidades completas, sino versiones editadas. Porque lo que vemos de los demás casi nunca incluye sus dudas, sus luchas, sus días torcidos. Vemos lo de fuera. Y lo comparamos con lo de dentro nuestro.
Y así no hay quien pueda salir bien parado.
Leer más → Compararnos menos, agradecer más