Confiar para ver
En cierta ocasión, Simón, que había estado bregando toda la noche en el lago Genesaret y no había pescado nada, se encontraba ya a la orilla limpiando las redes. Se le acerca Jesús y le invita a bogar mar adentro y a echar las redes de nuevo al agua.
Simón era pescador, sabía que había hecho bien su trabajo sin buenos resultados y que lo esperable era conseguir más de lo mismo. Pero confió en Jesús -que ni siquiera era un profesional de la pesca- y le respondió: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echaré las redes» Y la pesca fue tan grande, que casi se rompieron las redes.
Simón confió en Jesús y porque confió en Jesús vió el milagro. Y aquel día su vida cambió para siempre.
Leer más → Confiar para ver