
En el mundo occidental y en particular en las grandes ciudades es fácil que vivamos inmersos en una vida bastante competitiva e individualista en la que no queda apenas tiempo ni para Dios ni para los demás. Y son muchas las personas que sienten «como que les falta algo» a lo que ni siquiera saben ponerle nombre. Ese «algo» que les falta es dotar de sentido a la vida. Tratan de llenar ese vacío refugiándose hoy en unas cosas y mañana en otras y siguen perdidas, porque buscan donde no está lo que necesitan.
Ese «algo» se llena, y del todo, con la verdad que nos trae Jesús: viviendo para los demás desde nuestro quehacer diario y con la esperanza puesta en el Padre. Es un estilo de vida que realmente transforma a quien así vive y que proporciona, además, una felicidad honda y duradera, como nunca la darán ni el dinero, ni el poder, ni ninguna otra cosa. Leer más → Vosotros sois la luz del mundo