Evangelio del día Imagen abril 2018

Evangelio Juan 6, 44 – 51 «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre»

«Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».

La imagen es de Bru-nO en pixabay

Reflexiones relacionadas

Evangelio apc EucaristíaLa eucaristía

Justo antes de volverse Jesús al Cielo dejó instituida la eucaristía … algo que cuesta mucho comprender desde la razón pero que resulta sencillo, al menos entrever, si lo miramos desde el corazón y a la luz del interés que sabemos que tenía Jesús en que fuéramos uno con él y en unirnos también al Padre

Evangelio apc Tazas corazónJesús reflejo del Padre

No es posible para nosotros imaginar la infinitud del Padre. En su defecto, lo que sí que podemos hacer es mirar a Jesús, que es Dios hecho hombre; que es Dios con las capacidades humanas y con las limitaciones humanas. Mirando a Jesús, podemos atisbar al Padre. Porque Padre e hijo están tan unidos que tienen un mismo obrar, un mismo sentir y un mismo querer: Jesús respira la esencia del Padre

Evangelio apc Puerta con llave portadaLa llave del Cielo

Incorporarnos a las ideas de Jesús es incorporarnos a la verdad y a la vida de Dios. E incorporarnos a esas ideas y a esa verdad implica que vivamos durante nuestra etapa aquí en la tierra con el mismo estilo del vida que él vivió: con un profundo amor a Dios y un profundo amor a los hombres. Un amor que no puede quedarse en las oraciones ni entre las paredes de las iglesias sino que ha de salir a la calle y ser tangible entre quienes nos rodean, sean cuales sean nuestras circunstancias personales, que por otro lado serán cambiantes a lo largo de la vida

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.