Gracias por tanto, Francisco
El pasado lunes el papa Francisco nos dejó para hacer su último viaje: el viaje a la Casa del Padre.
Yo, personalmente, no siento pena por él. Ninguna pena. Creo sinceramente que ahora está disfutando del regalazo que se merece después de toda una vida entregada a Dios y a todos nosotros.
La pena -y también, por qué no decirlo, el vértigo- la siento más bien por nosotros, que nos quedamos en este querido mundo nuestro que está tan sumamente revuelto, sin un referente y un pilar que nos ha dado luz y estabilidad todos estos años.
A muchos de nosotros la marcha de Francisco nos deja, en cierto sentido, huérfanos. Pero su marcha nos deja, sobre todo, un profundo sentimento de agradecimiento:
Leer más → Gracias por tanto, Francisco