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Sed de esperanza

Evangelio apc Bengala

La vida, lejos de ser algo lineal, es todo un vaivén de avances, de retrocesos, de aprendizajes, de alegrías, de desencantos, de aciertos, de equivocaciones, de retos, de logros, de fracasos, de ilusiones, de sueños, de planes y de responsabilidades. Y surfeando entre sus olas, y casi sin que nos demos cuenta, nos van pasando los días, nos van pasando los meses e incluso hasta nos van pasando los años.

Pese a ese no parar y pese a su variedad de etapas, de vivencias, de emociones y de sentimientos, muchos de nosotros echamos de menos algo: algo que no sabemos muy bien qué es y a lo que ni siquiera somos capaces de ponerle nombre.   Leer más → Sed de esperanza

Nuestra mejor versión

Evangelio apc Cartel

En ocasiones algunos de nosotros – entre quienes me cuento – nos sentimos pequeños, poco importantes, corrientes, incluso mediocres en algunos sentidos, cargados de defectos y pesarosos por los errores cometidos. Sentimos como que no valemos demasiado y actuamos en consecuencia: con complejos, con miedos y con actitud de perdedores.  Leer más → Nuestra mejor versión

Lo que de verdad importa

Evangelio apc Café con corazón

«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria». (Evangelio Lucas 10, 41 – 42).

Estas palabras las pronunció Jesús dirigiéndose a Marta, una de las dos hermanas de Lázaro. Ella andaba ocupada, como anfitriona que era, con quehaceres domésticos para poder atenderle y él la invitó a que los dejase y se sentase a su lado a escuchar, junto a su hermana María, la Palabra que había ido a llevarles. Buena cosa era la merienda que posiblemente ella andaba preparando para su invitado… pero más importante sin duda era que comprendiese aquello que Jesús había ido a enseñarle.  Leer más → Lo que de verdad importa

La fuente de la alegría

Evangelio apc Salto.jpg

Una tía mía de Puente Genil – precioso pueblo de Córdoba – hace ya años, en un viaje que hizo a Madrid me hizo una pregunta que se me quedó grabada. Me dijo: «¿por que los madrileños, cuando subís o bajáis en unas escaleras mecánicas, también andáis? ¡si las escaleras ya os llevan!» Se sorprendía de que aquí siempre vayamos con prisa, de que siempre parezcamos agobiados o de que habitualmente nos saludemos unos a otros con ese cortés «hola, ¿qué tal?«, con el que en realidad no queremos conocer cómo está el otro. Se le hacía muy visible un clima como de falta de alegría que, ciertamente, yo sigo sintiendo hoy a mi alrededor.  Leer más → La fuente de la alegría