Hasta hace tan solo unos años, era habitual usar pañuelos de tela que había que lavar en las casas, se zurcían los calcetines a los que se les hacían agujeros o se les daba la vuelta a los cuellos de las camisas cuando se estropeaban por el uso. Hoy todos usamos kleenex que tiramos después de un único uso, de la misma manera que nos deshacemos de la ropa que está estropeada y compramos ropa nueva. Lo mismo pasa con los teléfonos móviles, las lavadoras o las televisiones, que nos vemos obligados a renovar periódicamente porque nos los venden programados para estropearse en un tiempo determinado y resulta más ventajoso tirarlos y comprarse otros nuevos, que arreglarlos. Afortunadamente, estamos tomando conciencia de la importancia que tiene cuidar del planeta y aprovechar sus recursos y vamos entrando, aunque despacito, en la cultura de la sostenibilidad y la economía circular.
Esa cultura de usar y tirar en los productos de consumo, llevada ámbito de las personas, se acerca mucho a lo que el papa Francisco llama la cultura del descarte: una cultura que nos lleva a prescindir o a dejar abandonadas en la cuneta a aquellas personas que, por una u otra razón, entendemos que no nos sirven.
Leer más → La cultura del descarte