Página 30 de 134

Volvemos al tiempo ordinario

Volvemos al tiempo ordinario

Después de estos preciosísimos días de Navidad, en los que hemos recordado el nacimiento de Jesús y en los que muchos de nosotros hemos aprovechado para hacer balance personal y buenos propósitos, esta semana hemos aterrizado en lo que el calendario litúrgico recoge como tiempo ordinario: unas semanas del año conformadas por días en los que no se celebra nada especial. Y en este llamado tiempo ordinario viviremos hasta la Cuaresma, que en 2024 dará comienzo el día 14 de febrero.

Recién quitadas las luces, el portal de Belén y el árbol de nuestras casas, además de en el tiempo ordinario, hemos aterrizado en la cuesta de enero y hemos vuelto al trabajo, a la vida cotidiana y, de alguna manera, a la rutina.

Y a más de uno la situación se nos hace un poco difícil de llevar.

Leer más → Volvemos al tiempo ordinario
Iglesia doméstica

Iglesia doméstica

En ocasiones nos referimos a la institución de la familia con el término iglesia doméstica. Y, en mi opinión, es un término muy adecuado. Porque lo cierto es que la familia es una iglesia pequeñita, una iglesia de andar por casa, el entorno en el que aprendemos lo que es el amor incondicional y nuestro hogar; un hogar llamado a dar calor también a otras personas que van pasando a nuestro lado en el camino de la vida.

La familia es el espacio más nuestro, el que más condiciona lo que somos, nuestros valores y la forma en la que miramos el mundo. Habitualmente es también nuestro refugio, el lugar en el que nos sentimos más seguros, por muchas tempestades que pueda haber alrededor.

Es la familia también, sin duda, el pilar en el que se sustenta nuestra sociedad. Ha jugado un papel clave en la historia de la humanidad y siempre lo jugará.

Leer más → Iglesia doméstica
Una nueva página

Una nueva página en el calendario

Estamos a punto de terminar el año 2023. Y estamos a punto también de abrir una nueva página en el calendario de nuestra vida: la página del año 2024, que ahora tenemos por delante completamente en blanco; sin estrenar.

Muchas de las cosas que ocurrirán vendrán determinadas por lo que ha sido nuestra vida hasta ahora, cómo no: comenzaremos el año con la misma salud, el mismo trabajo, el mismo entorno, los mismos amigos y la misma familia que tenemos hoy.

Pero lo cierto es que sin hacer, aparentemente, grandes cambios, nuestra vida puede mejorar. Y mucho:

Leer más → Una nueva página en el calendario
NInguna cosa es imposible para Dios

Ninguna cosa es imposible para Dios

Muchos de nosotros vivimos nuestra vida remangados y trabajando mucho para salir adelante y sacar adelante a los nuestros. Y cada mañana levantamos la persiana dispuestos a dejar lo mejor de nosotros mismos en nuestros trabajos y en cada una de las cosas que vamos haciendo. Y está bien. Así debe ser.

Lo que ya no está tan bien es que enfrentemos cada día y el conjunto de nuestra vida como si todo dependiera de nosotros mismos: de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo, de nuestros talentos, de nuestros contactos o de nuestros recursos. Porque no es así.

Los cristianos no debemos vivir teniendo a Dios como un Padre al que rezar un ratito los domingos. Los cristianos debemos tener presente, cada día de la semana -también esos lunes que tantísimo nos cuesta levantarnos cuando suena el despertador- que tenemos a Dios siempre ahí, en la retaguardia. Y que podemos y debemos contar con Él tanto en las pequeñas grandes cosas de nuestro día a día como en los momentos en los que la vida se nos pone difícil, porque se presentan en nuestra puerta los problemas, los fracasos, las enfermedades, las dudas, los desengaños o los agobios. ¿Cuándo empezaremos a vivir como si de verdad nos creyésemos que Dios es Padre y que además todo lo puede? ¿Cuándo viviremos asentados en la Esperanza? ¿Cuándo empezaremos a vivir con la certeza de que ninguna cosa es imposible para Dios?

Leer más → Ninguna cosa es imposible para Dios