Uno de los pasajes más conocidos de la vida pública de Jesús es el que narra cómo el Maestro estaba en un lugar desierto rodeado de una multitud; como se hizo tarde, los discípulos le pidieron que despidiera a las gentes para que pudieran comprar comida y Él les contestó: no hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.
¡La cara que se les quedaría a aquellos discípulos! Sin más víveres que cinco panes y dos peces, en un despoblado, posiblemente sin apenas dinero y con el encargo de dar de comer a más de cinco mil hombres, sin contar mujeres ni niños. Imposible.
Leer más → Dadles vosotros de comer