Página 5 de 99

Segunda semana de Adviento: la Paz

Segunda semana de Adviento: la Paz

En un mundo lleno de prisas, tensiones, ruidos y pantallas que nunca se apagan, la paz parece a veces un lujo reservado para unos pocos. Y, sin embargo, el Evangelio insiste en que la paz no es un sueño ingenuo: es un don que Dios ofrece y, también, un camino que los creyentes estamos llamados a recorrer.

El próximo domingo encenderemos la vela de la paz de la corona de Adviento, también conocida como la vela de Belén.

Adviento es espera activa, deseo vigilante, preparación confiada. En su segunda semana, se nos invita a dejar que desde el Cielo pacifiquen lo que llevamos dentro, para que podamos ser portadores de paz.

Leer más → Segunda semana de Adviento: la Paz
Primera semana de Adviento - Esperanza

Primera semana de Adviento: la Esperanza

El próximo domingo dará comienzo el Adviento: un tiempo precioso del año litúrgico en el que se nos invita a parar, a hacer balance y a prepararnos para recibir a ese Niño que quiere nacer de nuevo en nuestro corazón y quiere transformar nuestra forma de mirar y de estar en el mundo.

Estamos invitados a prepararnos a lo largo de estas cuatro semanas que representamos, de una manera muy sencilla, por cuatro velas en la corona de Adviento.

La primera vela que encenderemos simboliza la Esperanza.

Leer más → Primera semana de Adviento: la Esperanza
No es un Dios de muertos, sino de vivos

No es un Dios de muertos, sino de vivos

Jesús invitó a los suyos en numerosas ocasiones -y nos sigue invitando a nosotros hoy- a que centremos nuestra vida en lo que de verdad importa, sin dejarnos enredar en las muchas propuestas que se nos ofrecen desde el mundo que, sin ser necesariamente malas, nos terminan distrayendo de lo que de verdad importa.

Nos avisa del peligro de poner el corazón en las riquezas de este mundo en lugar de poner nuestro tiempo, nuestras energías y nuestro corazón en acumular tesoros para el Cielo.

Nos invita a vivir dándonos a quienes van pasando a nuestro lado en el camino de la vida. Y nos invita a vivir así porque, más allá de ser ese el único camino para dar a nuestra vida su verdadero sentido, será del amor de lo único que se nos pedirá cuentas al final de nuestros días para abrirnos las puertas del Cielo.

Y allí, ya sí, viviremos una vida plena, en la que no tendran cabida ni la enfermedad, ni las preocupaciones, ni la muerte. Será una vida en la que reinará el amor por toda la eternidad.

Leer más → No es un Dios de muertos, sino de vivos
Tened valor

Tened valor

En la Última Cena, sabiendo que estaban ya a punto de prenderle para darle muerte, Jesús repasa los aspectos más importante de su doctrina y deja a los suyos, casi a modo de despedida, algunos consejos.

Uno de ellos fue En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo. Consejo que, a buen seguro, también nos está dando hoy a nosotros.

Leer más → Tened valor