Evangelio apc Corazón de cuerda

Posiblemente a muchos de nosotros la muerte nos impone mucho respeto. Por miedo a lo desconocido, por un lado, pero también – por qué no decirlo – por miedo a que ese balance que sabemos que se hará al final de nuestra vida, no nos salga demasiado favorable.

Ese balance, esa especie de examen que tendremos que pasar, tendrá una única pregunta. Y la pregunta la sabemos ya: ¿cómo te portaste con los demás? (¿tuviste corazón para ellos?, ¿te preocupaste por ellos?, ¿te ocupaste de sus cosas? …). Uff!!       

En distintos pasajes del Evangelio, cuando Jesús sintetiza su doctrina, la resume en el amor a Dios y el amor al prójimo. Y explica también en distintas ocasiones cómo la mejor manera de demostrar ese amor a Dios es a través del amor al prójimo.

Siendo esto así … ¿por qué se nos juzgará al final de nuestros días?, pues, como no podía ser de otra manera, al final de nuestros días se nos juzgará por el amor a los demás; por cómo fue nuestro corazón hacia ellos y por cómo nos ocupamos de sus cosas. Sin más. Y sin menos:

Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda. Entonces dirá el rey a los de su derecha: «Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme» (Evangelio Mateo 25, 31 – 36).

Jesús aterriza este amor a los demás, a modo de ejemplo, en cosas muy sencillas y muy fáciles de comprender (tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber …).

Y con cosas muy sencillas y muy de nuestro día a día, podemos también nosotros acercar esta misma idea a nuestra realidad. A la realidad de esa vida cotidiana en la que habitualmente nos relacionamos con muchísimas personas – familia, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, compañeros de clase … – con algunas de esas personas tenemos una relación estrecha y estable en el tiempo; con otras, por el contrario, tenemos relaciones de menos profundidad o más esporádicas. Pero lo importante, en cualquiera de los casos, es qué disposición es la que tenemos hacia ellas.

A esos a los que el balance les sale positivo Jesús les llama «benditos de mi Padre«. Porque quien cuida de sus hijos, se gana el corazón de Dios. También se gana el de Jesús «cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Evangelio Mateo 25, 40).

La recompensa será absolutamente desmesurada: el reino preparado para nosotros desde la creación del mundo. «porque has sido fiel en lo poco, te pondré al frente de lo mucho» (Evangelio Mateo 25, 21).

Para cerrar el post, una síntesis preciosa de San Juan de la Cruz:

«En el ocaso de nuestra vida seremos juzgados en el amor»

La imagen es de congerdesign en pixabay

3 comentarios

  1. Marta, tan a la derecha del Padre que brillarás en Su Reino, privilegiada en Él. Gracias por tu Luz y por tu perseverancia. Gracias!

  2. En el evangelio de hoy (domingo 10 julio) el Señor nos enseña q para ganar la vida eterna tenemos que:
    PRIMERO: AMAR A DIOS, con todo el corazón, con toda el alma, con todas las fuerzas y con todo el ser.
    SEGUNDO: amar al prójimo como a nosotros mismos.

    «Primero», amar a Dios (A Dios-mismo, aclaro).
    Pero «primero», no referido a importancia! (pues amar al prójimo es igual de importante q amar a Dios) sinó «primero», referido «AL ORDEN», pues amar al prójimo es imposible si antes no amamos a Dios y recibimos su Gracia redentora.
    No corren tiempos en q haya q repetir y repetir «que hacer»… esto ya es archisabido! : tenemos q amar al prójimo… Esto ya nos lo dicen hasta en la sopa.
    Más bien corren tiempos en los q nos tienen q decir «COMO» se ama al prójimo!!
    Vivimos en una sociedad q nos bombardea con la idea de amar al prójimo pero q diabólicamente, nos oculta lo más importante, que es: LA MANERA DE AMAR AL PROJIMO, lo que nos lleva a la frustración, pues «querer no es poder» (este dicho tan de moda, es una gran falacia).

    Y es q sin la GRACIA de Dios… ¿quién podrá amar al prójimo?

  3. Singing ѡorship songs is nice but that?s not thee only method
    to worship.? Daddy mentioned, perhaps to make Larey stop singing.
    ?There are lots of ways to worshіp.

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