Evangelio del día

Así, pues, todo lo que queráis que haga la gente con vosotros, hacedlo vosotros con ella; pues esta es la Ley y los Profetas

Evangelio Mateo 7, 6. 12 – 14

Dijo Jesús a sus discípulos: «No deis lo santo a los perros, ni les echéis vuestras perlas a los cerdos; no sea que las pisoteen con sus patas y después se revuelvan para destrozaros. Así, pues, todo lo que queráis que haga la gente con vosotros, hacedlo vosotros con ella; pues esta es la Ley y los Profetas. Entrad por la puerta estrecha. Porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos entran por ellos. ¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y pocos dan con ellos».

La imagen es de John – Mark Smith en pexels

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«Todo lo que queráis que haga la gente con vosotros, hacedlo vosotros con ella; pues esta es la Ley y los Profetas«(Evangelio Mateo 7, 12). En esta frase tan cortita resume Jesús su mensaje, la Ley y la Escritura. Es una síntesis, en mi opinión, magistral porque es tan sencilla, tan intuitiva y tan clara, que lo puede entender cualquier persona. ¿Qué sería de nosotros si para entender el mensaje de Jesús tuviésemos que ser doctores en teología?, en ese caso el cristianismo sería una religión reservada a un número relativamente pequeño de personas eruditas.

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¿Cuál es esa puerta por la que se nos invita a entrar?. Pues, como no puede ser de otra manera, la puerta por la que se nos invita a entrar es la puerta del amor. Puerta que, además, es el camino de la felicidad.

El valor del esfuerzo

Vivimos en una sociedad en la que el esfuerzo no está ya de moda: cultivar el espíritu de sacrificio, el tesón, el arriesgarnos por lo que de verdad merece la pena, el levantarnos con más ganas cuando volvemos a caer, la perseverancia, el aprender de nuestros errores o el hacernos cada vez más resistentes a la frustración, definitivamente no son actitudes al alza. En nuestra sociedad – al menos en la sociedad occidental – más bien buscamos nuestra comodidad por encima de todo y en esa búsqueda de la comodidad educamos a nuestros hijos

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