Evangelio del día Imagen agosto 2019

Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?. Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos

Evangelio Mateo 20, 1 – 16a

El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo y les dijo: “Id también vosotros a mi viña y os pagaré lo debido”. Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde, e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: “¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?”. Le respondieron: “Nadie nos ha contratado”. Él les dijo: “Id también vosotros a mi viña”. Cuando oscureció, el dueño dijo al capataz: “Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros”. Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Al recibirlo se pusieron a protestar contra el amo: “Estos últimos han trabajado solo una hora y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno”. Él replicó a uno de ellos: “Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?”. Así, los últimos serán primeros y los primeros, últimos»

La imagen es de katrina_S en pixabay

Reflexiones relacionadas

Siempre estamos a tiempo

Este pasaje del Evangelio nos hace ver que cualquier momento es bueno para parar y recomponer nuestra vida, para volverla hacia los demás y  para tratar de hacer del amor nuestro estilo de vida.

Hay quien ya desde la niñez vive así. Estos son los que van a la viña desde el amanecer. Hay otros que se empiezan a vivir así algo más adelante, – ¿a los 20? -, esos son los que van a la viña a media mañana. Otros llegan más tarde, a los 30, los 40, los 50 , los 60, los 70, los 80 …. Dios tiene sus tiempos y nos va llamando a unos y a otros en distintos momentos de nuestra vida. ¿Por qué a unos en la niñez y a otros en la vejez?, yo la respuesta a eso no la tengo; Dios la sabrá. Pero lo importante es que le digamos que sí cuando nos llame, cuando sintamos esas ganas de cambiar. E igual que a todos los jornaleros les pagó lo mismo, un denario, también nuestra recompensa será la misma.

Muchos últimos serán los primeros

Para Dios también hay un orden; para Él también hay unos primeros y unos últimos. Pero su criterio para ordenarnos no es el mismo que tenemos aquí en al tierra; en el orden de Dios los primeros puestos nada tienen que ver ni con la influencia, ni con la riqueza, ni con el poder: su unidad de medida es el amor y para Él, quienes están en los primeros puestos son los que más aman. Y esos que más aman son, sin lugar a dudas, los que más sirven. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.