
Jesús dedicó su vida a extender la Buena Noticia que había venido a traernos: que Dios es Padre y que los hombres estamos aquí para amarnos unos a otros. Y transmitió su mensaje su mensaje al pueblo de Israel tanto a través de sus palabras como a través de sus obras.
Tras su muerte y su resurrección llega el momento de extender el cristianismo al resto del mundo, más allá del pueblo de Israel. Y para esa acometer esa importantísima misión cuenta con los discípulos que habían estado conviviendo con él y aprendiendo de sus enseñanzas durante los tres años que duró su vida pública.
A día de hoy, y con nuestra mirada del siglo XXI, no parece algo tan complicadísimo, acostumbrados como estamos a conocer las noticias de lo que pasa en cualquier lugar del mundo casi, casi en tiempo real. Pero entonces sí que lo era, y mucho, puesto que era una época en la que ir de un sitio a otro llevaba meses, no había fotocopiadora, no había telégrafo, no había teléfono, no había radio, no había televisión y, por supuesto, no había Internet.
Pero Jesús regala algo muy especial a sus discípulos para que puedan acometer esa misión: les regala el Espíritu Santo. Leer más → Así también os envío Yo