A lo largo de la vida hacemos muchas elecciones importantes.
Podemos elegir de qué tipo de amistades rodearnos. Podemos elegir por qué tipo de carrera profesional apostar. Podemos elegir con qué actitud enfrentar los problemas que se nos van presentando. Podemos elegir entre orientar nuestra vida hacia nosotros mismos u orientarla al servicio. Podemos elegir entre vivir una vida acomodada -en nuestra zona de confort- o una vida arriesgada, de máximos. Podemos elegir entre guardar nuestros talentos a buen recaudo o sacarles todo el partido posible, para tratar de llegar a convertirnos en nuestra mejor versión.
Son elecciones que condicionan enormemente nuestra vida, condicionan enormemente lo que somos y condicionan enormemente lo que vamos sembrando a nuestro alrededor.
Y son decisiones que, aunque tomamos en un momento dado, lo cierto es que hay que volver a reafirmar cada día cuando suena el despertador y nos levantamos por la mañana. Porque cada día podemos avanzar y cada día podemos, también, retroceder. Y no son pocas las ocasiones en las que estamos agotados antes de empezar el día o tenemos un conflicto interior.
Toda nuestra vida, seamos conscientes de ello o no, es un combate. Un combate entre el bien y el mal. Un combate que se juega, fundamentalmente, en nuestro corazón. Y se hace preciso tener criterio para elegir nuestras batallas.
Leer más → Elegir nuestras batallas