«De verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos. Porque todos éstos han echado como donativo de lo que les sobraba, ésta en cambio ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto tenía para vivir»
Evangelio del día 25 de noviembre de 2024 – Evangelio Lucas 21, 1 – 4
En aquel tiempo, alzando la mirada, Jesús vio a unos ricos que echaban sus donativos en el arca del Tesoro; vio también a una viuda pobre que echaba allí dos moneditas, y dijo: «De verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más que todos. Porque todos éstos han echado como donativo de lo que les sobraba, ésta en cambio ha echado de lo que necesitaba, todo cuanto tenía para vivir»
La imagen es de congerdesign en pixabay
Reflexiones relacionadas
No es dar, sino darse

Muchos de nosotros, incluso quienes tenemos meridianamente claro que queremos hacer vida el Evangelio, somos poco generosos cuando damos a los demás. Y nos cuesta donar nuestro dinero, nos cuesta regalar nuestro tiempo o nos cuesta conceder nuestro perdón.
Damos tan solo de lo que nos sobra y sentimos que con eso hemos cumplido y nos quedamos tranquilos. Y nos quedamos tranquilos, entre otras cosas, porque el entorno que nos rodea es tan sumamente egoísta que, comparándonos con lo que vemos a nuestro alrededor, nos encontramos incluso espléndidos.
Generosidad como forma de vida

Cuánto dar es decisión de cada uno. Depende de qué recursos dispongamos, qué necesidades tengamos, qué gastos podamos recortar, cuánto estemos dispuestos a compartir y, sobre todo, cuánto se nos vaya el corazón a los demás.
Sin embargo la generosidad, en mi opinión, debe ir mucho más allá del dinero. La generosidad debe ser una forma de estar en la vida, una forma de ser.
Deja una respuesta