Vivir con fe

Habitualmente las personas ponemos nuestra confianza en nuestro esfuerzo, en nuestro talento y en nuestros recursos para ir saliendo adelante en la vida. Y, unas veces más airosamente y otras veces con más dificultad, lo cierto es que lo vamos consiguiendo. Pero viviríamos mucho más tranquilos y con menos agobios si, aún haciendo siempre todo lo que está en nuestra mano para salir adelante, viviésemos con fe y con la confianza puesta en el Padre. Tanto para las cosas grandes como para las pequeñas cosas del día a día.
Se puede vivir sin fe, cómo no. Pero ciertamente es un pilar en la vida que deberíamos luchar por tener, cuidar y fortalecer. Es un don que nos da una enorme fortaleza.


