«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio»
Evangelio Juan 15, 26 – 16. 4a
Dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo. Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho.
La imagen es de Pexels en pixabay
Reflexiones relacionadas
El Espíritu Santo. Ese gran desconocido

El Espíritu Santo, aún formando parte de la Santísima Trinidad, es para muchos cristianos un gran desconocido. Quizás porque, si bien la persona de Dios Padre y la de Jesús podemos asimilarlas a figuras tan cercanas y tan conocidas para todos como la de un padre y la de un hijo, no ocurre igual con el Espíritu Santo, con quien nos vemos obligados a recurrir a un concepto abstracto.
El Espíritu Santo es el amor entre el Padre y el Hijo. Un amor, esencia de cada uno de ellos, infinito y perfecto que conforma una tercera persona, íntimamente ligada a las otras dos.
Deja una respuesta