
Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis
Evangelio Mateo 10, 7 – 13
Dijo Jesús a sus apóstoles: «Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis. No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en una ciudad o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludadla con la paz; si la casa se lo merece, vuestra paz vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros.»
La imagen es de John – Mark Smith en pexels
Reflexiones relacionadas
Si me amas, apacienta mis ovejas

Aquello que pidió entonces Jesús a Pedro, es lo mismo que nos pide hoy a nosotros: que si de verdad le queremos, facilitemos que otros conozcan su doctrina y lleguen también a él. Es, sin duda alguna, el mejor regalo que podemos hacer a cualquier persona.
Porque, si bien el cristianismo fue llevado al mundo entero por los Apóstoles, lo cierto es que en buena parte de él, siglos más tarde estamos, como entonces, viviendo «como ovejas sin pastor»: viviendo una vida centrada en nosotros mismos y en la búsqueda de nuestro propio bienestar y tratando de buscar migajas de esa tan ansiada felicidad en donde nunca, nunca, nunca podremos encontrarla
Deja una respuesta