
«En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir»
Evangelio Marcos 12, 38 – 44
Jesús, instruyendo al gentío, les decía: «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en las plazas, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas y aparentan hacer largas oraciones. Esos recibirán una condenación más rigurosa».
Estando Jesús sentado enfrente del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acercó una viuda pobre y echó dos monedillas, es decir, un cuadrante. Llamando a sus discípulos, les dijo: «En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».
La imagen es de John – Mark Smith en pexels
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Generosidad como forma de vida

La generosidad, en mi opinión, debe ir mucho más allá del dinero. La generosidad debe ser una forma de estar en la vida, una forma de ser.
Generosidad es saber anteponer las necesidades de los demás a las nuestras, Regalar nuestro tiempo es generosidad. Perdonar es otra forma de generosidad. Y también podemos ser generosos con Dios.
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