Imagen mayo 2020

Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré

Evangelio Juan 16, 5 – 11

Dijo Jesús a sus discípulos: «Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré. Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».

La imagen es de Free – Photos en pixabay

Reflexiones relacionadas

El Espíritu Santo. Ese gran desconocido

Espíritu Santo

El Espíritu Santo, aún formando parte de la Santísima Trinidad, es para muchos cristianos un gran desconocido. Quizás porque, si bien la persona de Dios Padre y la de Jesús podemos asimilarlas a figuras tan cercanas y tan conocidas para todos como la de un padre y la de un hijo, no ocurre igual con el Espíritu Santo, con quien nos vemos obligados a recurrir a un concepto abstracto.

El Espíritu Santo es el amor entre el Padre y el Hijo. Un amor, esencia de cada uno de ellos, infinito y perfecto que conforma una tercera persona, íntimamente ligada a las otras dos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.