
“Mira, yo arrojo demonios y realizo curaciones hoy y mañana, y al tercer día mi obra quedará consumada. Pero es necesario que camine hoy y mañana y pasado, porque no cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén”
Evangelio Lucas 13, 31 – 35
Se acercaron unos fariseos a decir a Jesús: «Sal y marcha de aquí, porque Herodes quiere matarte». Y les dijo: «Id y decid a ese zorro: “Mira, yo arrojo demonios y realizo curaciones hoy y mañana, y al tercer día mi obra quedará consumada. Pero es necesario que camine hoy y mañana y pasado, porque no cabe que un profeta muera fuera de Jerusalén”. ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían! Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como la gallina reúne a sus polluelos bajo las alas, y no habéis querido. Mirad, vuestra casa va a ser abandonada. Os digo que no me veréis hasta el día en que digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!».
La imagen es de Pexels en pixabay
Reflexiones relacionadas
El reino de Dios y los reinos del mundo

Dios nos quiere en el mundo. Y en él -con sus muchas cosas buenas y también con todas sus miserias- estamos llamados a florecer:
Como no podría ser de otra manera, debemos trabajar para vivir, debemos pagar nuestros impuestos, debemos respetar los bienes y los derechos de los demás y debemos cumplir con lo que disponen las leyes que marcan las reglas del juego y de la convivencia. Claro que sí.
Pero no tenemos por qué adoptar como nuestros los valores ni el estilo de vida que se han impuesto en la sociedad: nuestro corazón, nuestros valores y nuestras acciones deben estar guiados por el amor y por ese espíritu de servicio que tanto lo caracteriza
Nuestras reacciones nos retratan

Todos vemos cada día cómo, ante un mismo hecho, las personas reaccionamos de distinta manera; de tal forma que lo que en unos despierta admiración en otros puede despertar rabia, envidia, desesperación o frustración. Y cuando alguno de esos sentimientos se nos instala en el corazón actuamos en consecuencia.
Esos actos, esas reacciones nuestras, hablan por nosotros y hacen visible a los demás lo que sentimos: nuestras reacciones siempre nos retratan
Deja una respuesta