«Haced, pues, y observad todo lo que os digan; pero no imitéis su conducta, porque dicen y no hacen»
Evangelio del día 27 de febrero de 2024 – Mateo 23, 1 – 12
En aquel tiempo, Jesús se dirigió a la gente y a sus discípulos y les dijo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos. Haced, pues, y observad todo lo que os digan; pero no imitéis su conducta, porque dicen y no hacen. Atan cargas pesadas y las echan a las espaldas de la gente, pero ellos ni con el dedo quieren moverlas. Todas sus obras las hacen para ser vistos por los hombres; se hacen bien anchas las filacterias y bien largas las orlas del manto; quieren el primer puesto en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, que se les salude en las plazas y que la gente les llame «Rabbí».
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar «Rabbí», porque uno solo es vuestro Maestro; y vosotros sois todos hermanos. Ni llaméis a nadie «Padre» vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo. Ni tampoco os dejéis llamar «Doctores», porque uno solo es vuestro Doctor: Cristo. El mayor entre vosotros será vuestro servidor. Pues el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado».
La imagen es de pexels en pixabay
Reflexiones relacionadas
La importancia del ejemplo

Tratar de llevar una vida coherente con el cristianismo que decimos profesar es importante por nosotros mismos. Pero si nos reconocemos públicamente cristianos entre aquellos que nos rodean es doblemente importante: porque es más que posible que algunos de esos que nos rodean (entre los que sin duda se cuentan nuestros hijos) nos estén observando tratando de aprender de nosotros qué es ser cristiano
La virtud de la humildad

Porque la persona humilde ni alardea de sus puntos fuertes, ni esconde los débiles. Resulta por ello una persona accesible, cercana, creíble, sincera y confiable. Lo que resulta incluso singular, en esta hipócrita sociedad en la que vivimos, en la que tanto nos esforzamos para proyectar una imagen idílica de nuestra vida desde la que se nos vea siempre triunfadores y felices, se ajuste o no a la nuestra realidad.
Deja una respuesta