«Escrito está: «Mi casa es casa de oración»; pero vosotros la habéis convertido en una «cueva de bandidos.»»

Evangelio Lucas 19, 45 – 48

En aquel tiempo, entró Jesús en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: «Escrito está: «Mi casa es casa de oración»; pero vosotros la habéis convertido en una «cueva de bandidos.»»
Todos los días enseñaba en el templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los notables del pueblo intentaban quitarlo de en medio; pero se dieron cuenta de que no podían hacer nada, porque el pueblo entero estaba pendiente de sus labios.

La imagen es de Pexels en pixabay

Reflexiones relacionadas

Un error sobre el amor

La bondad tiene una tendencia clara a pensar bien y a disculpar tropiezos y meteduras de pata. Sin lugar a dudas. Pero no ha de ser de ninguna manera ni tonta ni blanda: la defensa de lo que es justo y el bien del otro nos exigirán en ocasiones ser molestos y dar guerra: «La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo» (Evangelio Juan 14, 27).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.