«Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo»

Evangelio Lucas 12, 25 – 38

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas. Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle apenas venga y llame. Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela; os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo. Y, si llega entrada la noche o de madrugada y los encuentra así, dichosos ellos.»

La imagen es de Free – Photos en pixabay

Reflexiones relacionadas

Estar preparados

Jesús nos habla muchas veces en el Evangelio sobre lo necesario que es que centremos nuestra vida en lo que de verdad importa.  Y nos invita continuamente a que no nos dejemos enredar por las muchas distracciones que nos rodean que, sin ser necesariamente malas, lo cierto es que nos acaban robando el tiempo, nos acaban robando el corazón y nos acaban distrayendo mucho – casi sin que nos demos cuenta – de lo que debería ser lo esencial.   

Procrastinación

Procrastinación

Últimamente el término procrastinación está cogiendo mucha fuerza. Lo utilizamos para referirnos a ese hábito que tenemos algunas personas de retrasar actividades o situaciones que debemos atender, para, en su lugar, acometer otras menos importantes o que nos resultan más agradables.

Nos ponemos mil y una excusas para justificar nuestra actitud dejando apartadas esas situaciones a las que nos deberíamos estar enfrentando. Y facilitamos, de manera más o menos permanente, que lo urgente se anteponga a lo importante. Y así pasan los días, pasan los meses y a veces, incluso pasan los años.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.