
El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro
Evangelio Juan 20, 1a. 2 – 8
El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
La imagen es de mnplatypus en pixabay
Reflexiones relacionadas
Las apariciones de Jesús

La resurrección de Jesús es un hecho trascendente. Gracias a ella, adquiere sentido ese renunciar a uno mismo y vivir para los demás que el Maestro proponía cuando predicaba; adquiere sentido ese juicio al final de nuestros días en el que se nos juzgará por el amor que hayamos sido capaces de regalar; y cobra pleno sentido la promesa de una vida eterna junto a Dios Padre.
Deja una respuesta