
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo
Evangelio Juan 6, 44 -51
Dijo Jesús al gentío: «Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré en el último día. Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí. No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».
La imagen es de congerdesign en pixabay
Reflexiones relacionadas
La eucaristía

Es la eucaristía símbolo de la unión de los hombres con Jesús … y de los hombres entre nosotros. De la misma manera que se mezclan los granos de harina en un mismo pan, así estamos llamados a sentirnos unidos entre nosotros y también con Jesús. Y a través de Jesús, también con el Padre. El facilitador de esa unión es ese espíritu compartido del que cuanto más se ama – cuanto más se es de los demás – más se tiene
Deja una respuesta