Evangelio del día Imagen octubre de 2017

Evangelio Mateo 7, 1 – 5 «No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque seréis juzgados como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros»  

Dijo Jesús a sus discípulos: «No juzguéis, para que no seáis juzgados. Porque seréis juzgados como juzguéis vosotros, y la medida que uséis, la usarán con vosotros. ¿Por qué te fijas en la mota que tiene tu hermano en el ojo y no reparas en la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: “Déjame que te saque la mota del ojo”, teniendo una viga en el tuyo? Hipócrita: sácate primero la viga del ojo; entonces verás claro y podrás sacar la mota del ojo de tu hermano.»

La imagen es de Congerdesign en pixabay

Reflexiones relacionadas

Evangelio apc Llaves y corazónJuzgar desde el amor

Jesús nos previene acerca de los juicios precipitados y malintencionados, tan comunes en nuestro entorno. Esos juicios destructivos que se hacen desde la envidia o el egoísmo.

Juicios hechos desde el amor y desde un corazón limpio son necesarios y mucho. No quiere Dios cristianos blanditos a los que todo el mundo toma el pelo. Más bien quiere personas que, desde un corazón misericordioso, tengan criterio y valentía para defender lo que en cada ocasión sea lo más justo. Como fue Jesús

Evangelio apc MetrosAsí se nos medirá

Cuando Dios nos valore las reglas serán distintas de las que tenemos aquí en la tierra. Nos medirá con la medida que nosotros hayamos medido a los demás a lo largo de nuestra vida: Dios será comprensivo con aquellos que fueron comprensivos, será generoso con aquellos que fueron generosos y será misericordioso con aquellos que fueron misericordiosos. Por el contrario será extremadamente riguroso con quienes fueron extremadamente rigurosos, no perdonará a quienes no perdonaron y no tendrá piedad con quienes no tuvieron piedad de sus hijos. Y ese criterio es el que es realmente justo; es algo que sería a todas luces imposible de implantar aquí en la tierra como sistema de medida, pero que sí que es posible para Dios

Evangelio apc Abrazo de perdónEl perdón

A muchos de nosotros nos cuesta pedir perdón. Posiblemente porque nos obliga a reconocer que hemos hecho las cosas mal.

Y, si nos cuesta pedir perdón, aún más nos cuesta perdonar. Perdonar de verdad, de corazón, olvidando la faena o la ofensa hecha, para hacer “borrón y cuenta nueva” con esa persona que no se portó con nosotros como debiera haberlo hecho

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.