«El los hizo varón y hembra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne»
Evangelio del día 24 de mayo de 2024 – Marcos 10, 1 – 12
En aquel tiempo, Jesús, levantándose de allí, va a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente donde Él y, como acostumbraba, les enseñaba. Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: «¿Puede el marido repudiar a la mujer?». Él les respondió: «¿Qué os prescribió Moisés?». Ellos le dijeron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla». Jesús les dijo: «Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto. Pero desde el comienzo de la creación, El los hizo varón y hembra. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Dios unió, no lo separe el hombre».
Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto. Él les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio».
La imagen es de StockSnap en pixabay
Reflexiones relacionadas
La familia

La familia ha jugado y juega un papel fundamental en nuestra sociedad y en la vida de cada uno de nosotros. Las familias son los núcleos en los que nacemos y en los que – salvo excepciones – nos criamos. Y son el espacio en el que aprendemos a convivir, aprendemos a respetarnos y aprendemos a cuidar unos de otros. En muchos casos, además, es en la familia donde somos educados en la Fe.
Deja una respuesta