Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: “Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob”? No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados

Evangelio Marcos 12, 18 – 27

Se acercan a Jesús unos saduceos, los cuales dicen que no hay resurrección, y le preguntan: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero no hijos, que se case con la viuda y dé descendencia a su hermano”. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos; el segundo se casó con la viuda y murió también sin hijos; lo mismo el tercero; y ninguno de los siete dejó hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección y resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Porque los siete han estado casados con ella». Jesús les respondió: «¿No estáis equivocados, por no entender la Escritura ni el poder de Dios? Pues cuando resuciten, ni los hombres se casarán ni las mujeres serán dadas en matrimonio, serán como ángeles del cielo. Y a propósito de que los muertos resucitan, ¿no habéis leído en el libro de Moisés, en el episodio de la zarza, lo que le dijo Dios: “Yo soy el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob”? No es Dios de muertos, sino de vivos. Estáis muy equivocados».

La imagen es de John – Mark Smith en pexels

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Astucia

Buenos y malos convivimos mezclados en nuestra sociedad: en nuestros trabajos, en nuestros vecindarios, en nuestras aulas, e incluso en nuestras familias; de la misma manera que a lo largo de su vida crecen, mezclados, el trigo y la cizaña.

Quienes no son buenos, en un primer momento pueden engañar al resto. Pero antes o después termina viéndose que son lobos, cuando tras su piel de cordero asoma el egoísmo, la tiranía, la ambición o el orgullo y demuestran lo poco que les importa si con su comportamiento o sus decisiones, quienes les rodean salen o no mal parados.

Juegan sus cartas sabiendo lo extendida que está la bondad mal entendida.

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