Evangelio del día Imagen noviembre 2018

Evangelio Lucas 14, 25 – 33 «Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío»

Mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: «Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: “Este hombre empezó a construir y no pudo acabar”. ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que lo ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Así pues, todo aquel de entre vosotros que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.

La imagen es de mmplatypus en pixabay

Reflexiones relacionadas

Evangelio apc Niños paseando¿Qué es negarse a uno mismo?

La expresión “negarse a uno mismo” no resulta, en principio, demasiado clara. ¿Es una invitación a dejarlo todo?, ¿es una invitación a la humildad?, ¿es una invitación a ponerlo todo en manos de Dios?, ¿qué es lo que quiere decir Jesús con esas palabras?

Evangelio apc Pompas de jabónLibertad para elegir

La libertad forma parte de la esencia del ser humano. Y cada uno de nosotros debemos elegir – y elegimos – cuál es estilo con el que vivimos, qué clase de personas somos y dónde ponemos nuestro corazón. Y podemos escoger dedicar nuestra vida fundamentalmente a cuidar de nosotros mismos, divertirnos y pasarlo bien o podemos, por el contrario, poner a los demás como centro de nuestra vida. La decisión es tan solo nuestra.  Y tan sólo unos pocos deciden responder a la llamada de Dios

Evangelio apc Niños a caballitoSin buscar nada a cambio

Jesús nos invita a subir un escalón: su propuesta es que no seamos generosos con aquellos de los que queremos obtener algo o de los que sabemos que nos pueden corresponder: nos invita a ser generosos con todos. Y muy especialmente con aquellos de los que sabemos que no podemos esperar nada a cambio. El amor no debe buscar remuneración. Su recompensa ha de ser ver al otro atendido

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.